La bautizaron con el nombre de Maria Esperanza..
A mi nonina ,Maria Isadora de todos los hijos que le nacieron , sólo le sobrevivieron dos hijas mujeres. Mi madre y la tia Sara.
Y tambien el único hijo hombre Wualdito, el cual murió demasiado pronto.
Hermoso hijo. Tenía ojos azules y cabellos de oro. Un sol de niño. Luminoso y sonriente.
Me imagino que Waldito debió parecerse mucho a los querubines del Señor. Estos angelitos que aparecen pintados en los murales de las iglesias o que son representados en estatuas de yeso . Dulcemente sonrientes , rosados y benefactores...
A mis abuelos les marco mucho la perdida de este hijo.
Creó que desde allí nacían las penas ocultas de mi Nonina .de aquellos hijos que le nacieron muertos.De aquellos hijos que velo como ángelitos ,como se ve en una fotografía que guardaba en su albun familiar y que nunca se atrevía a mirar.La fotografía de su hija Rita.Quien murió a los pocos meses de vida.
Siempre recordaron a Waldito con mucho amor .Nunca lo olvidaron. Aunque su sepultura
fue misteriosamente devorada por el tiempo.
Jamás he sabido donde lo sepultaron...no lo se. Sus huellas desaparecieron y sólo nos quedo el recuerdo de este angelito llamado Waldo.
Mi abuelo casi enloquecio a la muerte de Waldito. Dicen ,que azotaba la cabeza contra las paredes del dolor. A si mismo lo vi llorar cuando falleció nuestra bisabuela Maria Claudina. De esto doy fe.L o escuche llorar profusamente. El llanto de mi abuelo era en verdad desgarrador. A mi me agarraron de un brazo y me sacaron de la sala donde velaban a mi bisabuela y me llevaron a la casa de la tia Rosario... Y aun asi ,escuchaba a traves de las paredes de madera pintadas de azulino que separaban ambas casas, los dolorosos sollozos de mi abuelo. Era un llanto nacido desde las entrañas de un hijo que llora a su madre muerta.
Mi abuelo adoraba a su suegra. Por que no conoció otra madre...Eso decian las tias queridas Rosario y Milagros.
Mi madre Maria Esperanza , nació con los cabellos castaños ,ensortijados y los ojos color tiempo.
Les contare que también nació en noche de luna llena y que además sobrevivió a un terremoto
junto a su madre y a la tia Sara, quien por esas fechas era solo una bebe.
El terremoto hizo caer primero una viga del techo de la casa y partió en dos la banca en donde mi madre estaba sentada .Fue jalada con prontitud por mi nonina , y luego cayó sobre ellas un muro de ladrillos de la casa vecina .Mi querida nonina actuó de forma muy rapida y fria. Alcanzo a correr el catre de bronce hacia un pesado mueble tipo alacena y se acurrucaron bajo una frazada entre la cama y el mueble , mientras sobre sus cabezas caia una lluvia de escombros.
Cuenta mi madre, que cuando el terremoto amaino,los vecinos las buscaban entre los escombros dandolas por muertas.Pero,salieron con vida .Como fantasmas cubiertas de tierra.mi nonina cargando su bebe entre sus brazos.
Yo le debo la vida dos veces a mi madre ,decia Maria Espèranza ,al recordar emosionada sus vivencias.
De allí viene la sangre fria que ha aflorado en mi más de alguna vez .De mi nonina Maria Isidora. De mi bisabuela Maria Claudina.Todo se hereda en esta vida.Logro mantener la calma en los momentos mas caóticos .
En su adolecencia a mi madre le dio por la espiritualidad y estuvo a punto de convertirse en monja de claustro. Pero,mis abuelos no le dieron permiso.
Ella , vivia su vida entre las tareas del hogar y la iglesia.
Cuenta mi madre que rezaba tanto y tanto ,que una noche en su pieza se vio rodeada de figuras blancas .Eran ángeles de Dios, dijo suspirosa.
Cuenta mi madre que rezaba tanto y tanto ,que una noche en su pieza se vio rodeada de figuras blancas .Eran ángeles de Dios, dijo suspirosa.
En el albun familiar hay algunas fotografias de mi madre vestida de primera comunion y luego otras fotografias en donde aparece vestida de monja.Con habito blanco.Estan bonitas las fotografías ,pero mi madre no merecia escondertse tras aquellos velos de monja.Es muy bonita.
Si mi santa madre se hubiera convertido en monja no estaria aqui escribiendo nuestras memorias.
Ella ,jamás,nunca en la vida hubiera conocido a mi padre .No se habrian enamorado ,ni casado .Jamás habrían tenido tenido cinco hijos...y muchos nietos.No me habría contado las historias familiares...
Si mi santa madre se hubiera convertido en monja no estaria aqui escribiendo nuestras memorias.
Ella ,jamás,nunca en la vida hubiera conocido a mi padre .No se habrian enamorado ,ni casado .Jamás habrían tenido tenido cinco hijos...y muchos nietos.No me habría contado las historias familiares...
Es increible como una historia da comienzo a otra y otra....
Mi madre fue como la cenicenta. Eso pensaba yo cuando era más chica.
Crecí escuchando las miles de historias familiares que nuestra madre y padre nos contaban...
Ella hacia las tareas del hogar para agradar a su madre ,quien vivía pendiente solamente de la tia Sara. Por que la tía Sara fue .. la razon de vivir de mi abuela. Su adoracion...
Bueno ,hasta que naci yo. Por supuesto y me convertí en su corazón..
Crecí escuchando las miles de historias familiares que nuestra madre y padre nos contaban...
Ella hacia las tareas del hogar para agradar a su madre ,quien vivía pendiente solamente de la tia Sara. Por que la tía Sara fue .. la razon de vivir de mi abuela. Su adoracion...
Bueno ,hasta que naci yo. Por supuesto y me convertí en su corazón..
Bueno,a parte de casi ser monja de claustro mi madre se recivió de secretaria y tampoco le dieron permiso para ir a trabajar como secretaria. Guardo el titulo en la maleta y se resigno.
.En aquellos tiempos ,no era bien visto que una mujer trabajara fuera de su casa. Una señorita de bien estaba sujeta a sus padres. Debía ser obediente a los padres y respetuosa. Quedarse tranquila y esperar estoicamente la llegada del príncipe azul o sea ,del esposo.
El futuro de toda buena mujer de su casa ,era casarse y traer hijos al mundo. Saber cocer, bordadr, tejer, cocinar ,hacer pan amasado ,sopaipillas, empanadas, buenos guisos y tortas ....etc...
A la hora señalada por el destino y en medio de una misa ,las miradas de mi padre y madre se tropezaron...
.En aquellos tiempos ,no era bien visto que una mujer trabajara fuera de su casa. Una señorita de bien estaba sujeta a sus padres. Debía ser obediente a los padres y respetuosa. Quedarse tranquila y esperar estoicamente la llegada del príncipe azul o sea ,del esposo.
El futuro de toda buena mujer de su casa ,era casarse y traer hijos al mundo. Saber cocer, bordadr, tejer, cocinar ,hacer pan amasado ,sopaipillas, empanadas, buenos guisos y tortas ....etc...
A la hora señalada por el destino y en medio de una misa ,las miradas de mi padre y madre se tropezaron...
MaryPatricia Oyarce Muñoz.